06/03/2015
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El mundo del cachorro

Está absolutamente asumido que tanto en el ser humano como en los animales las experiencias o las situaciones que viven en su infancia determinan su carácter de por vida. A parte de esta visión conductista del asunto, nos encontramos con potenciales o carencias genéticas sobre las que poco más podemos hacer que estimular las deseadas o intentar rebjar o disimular las que nos resulten indeseadas.

 

 

Es por ello que , independientemente del trato o la estimulación que reciba nuestro cachorro, nos encontramos con un bagaje genético del que muy difícilmente podemos escapar. Por o tanto, debemos ser consientes de que no todos los perros valen para una determinada misión, ya sea defensa, caza, perro de asistencia o de compañía. No obstante, la selección humana, como hemos dicho anteriormente, ha potenciado una serie de aptitudes de forma  consiente con el fin de seleccionar individuos para una determinada misión. Paralelamente, la cría sin control ha perpetuado defectos de comportamiento no deseables para la convivencia y adiestramiento.

 

 

Fuente: Del instinto a la razón por Teo Mariscal.